LA ESPIRITUALIDAD DE LAS RELACIONES HUMANAS

3.3 AUTORIDAD ESPIRITUAL: MANIFESTAR EL PODER DE DIOS

Si queremos llegar al corazón de una persona, primero tenemos que tomar autoridad sobre el mundo espiritual que le rodea.

El propósito del mundo espiritual perverso es que no le resplandezca la luz, que siga en tinieblas.

Juan 3:19-21 Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos. Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto. En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios.

Nuestra responsabilidad es trasladar a quienes nos rodean desde el reino de las tinieblas al reino de Dios.

Colosenses 1:13 El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

Antes de hablar, aún antes de acercarnos tenemos que tomar autoridad sobre toda la actividad espiritual que los rodea.

Esta realidad espiritual, a la que puede estar sometido, puede ser una realidad muy compleja.

En un principio, no se trata de poder entender con precisión todo lo que ocurre, sino que es más bien una cuestión de tomar autoridad. Posteriormente necesitaremos comprender mejor todo el cuadro.

En principio, tenemos que tomar autoridad, desatando ataduras en su mente y en sus emociones para que pueda recibir la palabra de Dios. Mateo 16:19

El Espíritu Santo nos capacita en el discernimiento, de manera de poder percibir cuándo el conflicto es espiritual y cuándo emocional, aunque siempre existe una interacción entre estas áreas.

Se nos han dado poderosas armas espirituales para que tomemos autoridad sobre las ataduras que se producen en la mente, y para derribar todo argumento que se levante contra el conocimiento de Dios. Así podemos destruir los bloqueos que se producen en la mente, en las emociones y en el espíritu de modo que no entiendan la Palabra, ni perciban la presencia de Dios.

Tenemos que ayudarlos a tomar conciencia de la actividad espiritual. La persona tiene que darse cuenta de los cambios en su estado anímico, del nivel de lucha en sus pensamientos, (escuchar voces, etc. )de que la tendencia al suicidio, a la ira, al temor y a la depresión son todos indicadores de una actividad espiritual que se debe contrarrestar.

En este caso resulta llamativo el ejemplo del gadareno.

La misma presencia de Jesús puso de manifiesto la actividad satánica en su interior: los demonios se sintieron atormentados. Lo mismo ocurre con nosotros sin que nos demos cuenta.

Se nos ha conferido esa autoridad.

11 enero 2010 Publicado por | 3 - COMPRENDER LOS RECURSOS QUE TENEMOS EN CRISTO | , , , , , , , , , | 2 comentarios

3.2 TENEMOS QUE ROMPER BARRERAS QUE NOS SEPARAN

Dios mira la tierra y le duele la maldad del hombre.

Génesis 6:5-6 Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón.

El estado de los hombres es deplorable.

Isaías 1:5-6 Toda su cabeza está herida, todo su corazón está enfermo. Desde la planta del pie hasta la coronilla no les queda nada sano: todo en ellos es heridas, moretones, y llagas abiertas, que no les han sido curadas ni vendadas, ni aliviadas con aceite.

Y tenemos que tener la clara conciencia de que en nosotros reside la esperanza de la humanidad.

Dios tiene que trabajar en nosotros, animándonos y preparando las circunstancias para que salgamos de nosotros mismos y nos acerquemos a otros. El nos empuja a rescatar, nos anima a reconciliar a los hombres con él.

La iniciativa debe ser nuestra; tenemos que establecer puentes.

Nuestra vida en sociedad debería ser un continuo establecer puentes, relacionándonos con los hombres para reconciliarlos con Dios. Para eso estamos en el mundo.

Debemos construir nuestra parte del puente, pero toda relación es un camino de ida y vuelta.

Construimos nuestra parte del puente, y en la medida que los otros respondan y construyan su parte, tendremos un puente por el que pueda fluir la gracia de Dios.

Para ello necesitamos comprender el proceso que se desarrolla en sus corazones, de modo que se puedan abrir y recibir el fluir de la vida de Dios. ¿Con qué recursos contamos para colaborar en esta tarea? ¿Qué pasos debemos dar?

Necesitamos comprender el proceso que se desarrolla en sus corazones.

Cada persona vive sólo consciente de su propia necesidad. Vive condicionado por sus propios conflictos y además inmerso en un conflicto espiritual del que no es consciente.

Necesitamos tomar autoridad sobre el conflicto espiritual en el que la persona está inmersa.

No nos podemos relacionar cuando hay ataduras o demonios que la están bloqueando y perturbando para que no escuche la verdad.

Tenemos que identificarnos con el dolor de su corazón para que no nos sienta como enemigos.

Tiene que percibir que estamos de su lado, que lo queremos ayudar. Todos perciben cuando nos acercamos con segundas intenciones; aún cuando vayamos con la mejor de las actitudes la gente capta que tenemos algo entre manos y se cierra. Toma entonces una postura defensiva y no podemos avanzar.

Tenemos que basarnos en la necesidad de la que la persona es consciente y no en la necesidad que nosotros pensamos que tiene.

Si no, estaremos entablando un diálogo de sordos, dándole remedios que no necesitan y respondiendo preguntas que no formula.

21 diciembre 2009 Publicado por | 3 - COMPRENDER LOS RECURSOS QUE TENEMOS EN CRISTO | , , , , , , , , | Deja un comentario

2.4 EL CONFLICTO ESPIRITUAL EN LAS RELACIONES HUMANAS

puertasNo podemos desconocer que además del conflicto del pecado, ya sea en nuestro interior o en nuestras relaciones, debemos ser conscientes del conflicto espiritual en que estamos inmersos.

 Hay una guerra desatada en la tierra entre la luz y las tinieblas y nosotros somos el centro de este conflicto.

Efesios 6:12 Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.

 Estos espíritus malignos están buscando lugares donde habitar, y producen fuertes ataduras espirituales

Mateo 12:43-45 Cuando un espíritu maligno sale de una persona, va por lugares áridos, buscando descanso sin encontrarlo. Entonces dice: “Volveré a la casa de donde salí.” Cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. Luego va y trae a otros siete espíritus más malvados que él, y entran a vivir allí. Así que el estado postrero de aquella persona resulta peor que el primero. Así le pasará también a esta generación malvada.

 Pero no pueden entrar por la fuerza; es necesario que se les abra alguna puerta para que tengan el derecho legal de operar.

¿Cuál es nuestra colaboración para que ellos puedan operar y hasta introducirse en nuestras vidas?

Operan en los hijos de desobediencia.

Efesios 2:2 En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

Hay puertas que abrimos, muchas veces ingenuamente.

Así le damos derecho legal a obrar, no sólo en nosotros sino en nuestra descendencia.

Las maldiciones se transmiten de generación en generación.

Así hay espíritus familiares que vienen operando y transmitiéndose de padres a hijos.

Por otro lado, al no tener un compromiso con Dios, estamos expuestos a toda operación espiritual.

Entonces, si queremos relacionarnos adecuadamente con quienes nos rodean, tenemos que reconocer la lucha y la vulnerabilidad espiritual a la que estamos expuestos.

 

21 septiembre 2009 Publicado por | 2 . COMPRENDER LA REALIDAD ESPIRITUAL DE LAS RELACIONES HUMANAS | , , , , , , , | Deja un comentario

   

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